Recuerdo en la infacia, con muy poca edad haber dado una opinión espontánea, sin que nadie preguntara, y un compañero de clase haber dicho "y a quién le importa lo que tu digas?" Ya con mucha más edad responsabilizo a ese momento, a ese chico esa forma de ser, esa forma de callar.
Y es que en la infancia nos cuidan las alas o nos las rasgan.
Todos los que nos rodean tienen ese poder sobre nosotros. Somos fragiles, débiles, esponjas, nos adaptamos a los cambios, aprendemos conceptos nuevos, concretos o abstractos; y empezamos a desenvolvernos así como reaccionan a nuestros movimientos. Un pequeño dice una palabrota y si todos o muchos le ríen la gracia la seguirá repitiendo incesantemente, buscando la carcajada, la atención, la aceptación.
En la infancia intenriorizamos el mundo que nos rodea, no lo entendemos ni analizamos, solo lo interiorizamos. Los padres y madres, familia, vecinos, amigos harán de la infancia las sociedades venideras. Y en esta sociedad actual tenemos bulling por todas partes, agresividad expandida, incultura aplaudida, machismo vanagloriado, desigualdad respaldada, corrupción legitimidada, irresponsabilidad votada,... Eso interioriza la infancia de hoy en día. El futuro es incierto, negro, con mal pronóstico.
Iron Man, Batman, Flash, Thor.... no tienen más poderes que nosotros con los niños y las niñas que nos rodean. Y como decían "un gran poder conlleva una gran responsabilidad". ¿Qué hacemos con ese poder? ¿En qué lugar nos posicionamos? ¿Ayudaremos a crear héroes o villanos?
Desde el nihilismo quiero creer que todos diríamos héroes. Luchemos contra ese bulling, agresividad, incultura, irresponsabilidad, corrupción, desigualdad, contaminación....Dotemosles de alas, sueños, principios, valores, conciencia.
Así que ¿por qué ahora? Porque de repente encontré a gente que quería escuchar lo que callaba. Porque sé que ante gente que dirá ¿y a quíen le importa lo que tu digas? , habrá personas que dirán "a mi". Porque lo que se calla se va haciendo cada vez más fuerte, un lobo agazapado que cuando lo verbalizas se convierte en un gatito dentro del agua, asustado, huidizo. Porque quiero curarme las alas.