lunes, 13 de febrero de 2017

Amor

            Ahora que se acerca el día por excelencia del amor. Se acerca el 14 de febrero. Fecha que jamás he celebrado o sentido como fecha especial. Voy hoy y le dedico un post. La contradicción hecha palabra.
              Me confieso una rara avis, no es que quiera serlo, pero con el paso del tiempo así me siento. Sé lo que es el amor. Siento amor. Me gustan las canciones de amor. Aún sin ser mis preferidas las películas de amor también las puedo ver e incluso emocionar. No tiene mérito con las de Disney también lloro. Pero no comparto tantas cosas que en ellas se dicen. No creo que sin ti no soy nada. No creo en no tengo nada por lo que vivir no tengo nada de nada si no te tengo a ti.
              Prefiero pensar que alguien necesite estar conmigo porque me quiere, a que me quiera porque neceste estar conmigo.
             Los reveses de la vida me hicieron entender que hoy en día, o quizá siempre fue así, nadie muere de amor. Y es que se le atribuye a varias personas la frase de lo malo de morir de amor es que no mueres. Lo malo y lo bueno diría yo. 
            Si uno muere deja de disfrutar de la vida, una vez hayan sanado las heridas del desamor. Por por amor uno no muere. Por desamor casi. Y la familia, los amigos, los placeres de la vida harán que se renazca de las cenizas. Incluso que se pueda volver a caer en el amor. Y con amor o sin él, vivir siendo completo. Sin esperar la media naranja que complete nuestras vidas. Amé y sobreviví. Sin dejar de ser. Amo y vivo. No elegí enamorarme, pero elijo seguir enamorada. Porque aunque tras más de diez años no todos los días sean fáciles. 




          



            El amor no duele,  no debe quitar las ganas de vivir,  no debe castrar,  reprimir, restar. El amor debe ser libertad, sumar,  multiplicar,  sonreír,  ganas de vivir, compartir. Me niego a creer q por amor una debe dejar de ser quien era. Me asusta pensar q sin amor una deba estar incompleta. Estoy enamorada pero no del amor.  No muero de amor.  Ni quiero. Lo que quiero es vivir con amor. Con ese amor a ti sin dejar de quererme a mi. Con ese amor que me hace querer ser mejor persona. Con ese amor sin cadenas, porque es desde la libertad de poder estar en cualquier sitio sin querer estar en ningún otro que no sean tus ojos y tus brazos. 
             

jueves, 2 de febrero de 2017

Fuimos

        Puedo ponerme digna y decir que no me dolió que no lloré que no sentí; que me esperaba la distancia y el olvido de un cuarto de siglo vividos. Puedo ponerme cursi y decir que con amor todo tiene arreglo, que la vida nos trae por estos derroteros por algún objetivo oculto. Puedo ponerme seria y decir que .....
        Simplemente todo cambió.
        Son cosas de la vida.
        Me rebelo, me rebelaba.... Cuatro años llevo queriendo entender, y no sentirme engañada, usada, idiota,.. Cuatro años regando una flor que ya no estaba en el macetero. Y no sé si ya no estaba o nunca estuvo y fue un espejismo. Por días cambio mi parecer... Si hubiera encontrado antes esa parte de su vida... Antes se hubiera caido su mascara o mi venda....
        Todos no tenemos los mismos conceptos ni las mismas prioridades. Para mi la amistad es; mi tesoro, mi refugio, mi familia de elección, mi ocio, mis vacaciones, mis fines de semana.... Tan importante como el respirar. Tan necesario como el agua y el aire. Amiguetes también son importantes pero esa amistad que ocupa tu tiempo, tu espacio, tus preocupaciones y alegrias, esa... en otros no sé, en mi con los dedos de una mano se puede contar. Y ¿qué dedo de la mano te cortan y no te duele?
       Así fue, se pasa de estar, a verse sin estar. La ausencia estando al lado, tu mente en otro lado, Y el cuerpo se va trasladando allá donde estaban los pensamientos, que ya no es junto a ti. No te veía, ni en persona ni en tus palabras. Dejaste de ser quien conocía y a quien tanto quería. Y esa extraña, no me quería, no decía de vernos, no me prestaba sus oidos ni sus hombros, mientras yo le ofrecía los míos incluso en los primeros traspiés de esa nueva vida, En esa nueva vida, no había hueco para nosotros. Nos costó,  no verlo, eso un ciego lo vería, nos costó asumirlo. Asumir que ya no estarías en nuestras vidas. A esa extraña en quien te estabas convirtiendo yo no la quería como amiga. Pero por quienes fuimos lo intenté. Juro que lo intenté.

        Cada uno suele tener una visión o versión de un mismo hecho. Como mecanismo de defensa doy por hecho que en tu idea de lo que ha pasado, tu núnca has cambiado. Pero si tres de los cuatro que fuimos  opinamos lo mismo....
        
        Hay que aceptar que quienes fuimos ya no volveremos a ser. No sé si quiera si algo de lo que fuimos fue verdad.  Para mi lo fue y prefiero pensar q así fue. Hay que aceptar el dolor,  dejarse llevar, hundirse hasta el fondo. No sé si quiero recordar. Te deseo lo mejor,  por lo que fuimos que ya no seremos.