Me confieso una rara avis, no es que quiera serlo, pero con el paso del tiempo así me siento. Sé lo que es el amor. Siento amor. Me gustan las canciones de amor. Aún sin ser mis preferidas las películas de amor también las puedo ver e incluso emocionar. No tiene mérito con las de Disney también lloro. Pero no comparto tantas cosas que en ellas se dicen. No creo que sin ti no soy nada. No creo en no tengo nada por lo que vivir no tengo nada de nada si no te tengo a ti.
Prefiero pensar que alguien necesite estar conmigo porque me quiere, a que me quiera porque neceste estar conmigo.
Los reveses de la vida me hicieron entender que hoy en día, o quizá siempre fue así, nadie muere de amor. Y es que se le atribuye a varias personas la frase de lo malo de morir de amor es que no mueres. Lo malo y lo bueno diría yo.
El amor no duele, no debe quitar las ganas de vivir, no debe castrar, reprimir, restar. El amor debe ser libertad, sumar, multiplicar, sonreír, ganas de vivir, compartir. Me niego a creer q por amor una debe dejar de ser quien era. Me asusta pensar q sin amor una deba estar incompleta. Estoy enamorada pero no del amor. No muero de amor. Ni quiero. Lo que quiero es vivir con amor. Con ese amor a ti sin dejar de quererme a mi. Con ese amor que me hace querer ser mejor persona. Con ese amor sin cadenas, porque es desde la libertad de poder estar en cualquier sitio sin querer estar en ningún otro que no sean tus ojos y tus brazos.
