lunes, 12 de febrero de 2018

Sin decir adiós

   Cuando llega una vida, la mayor parte de las veces se tiene tiempo, meses para hacernos a la idea, para esperar, para preparar la casa, la cabeza, la vida. Cuando una vida se va a veces es sin esperar, sin avisar... Y en ocasiones la vida se va sin que el corazón haya dejado de latir. La mirada ya no es la misma, la voz no sale igual.. El tacto , los besos son distintos... Es ella. Sin duda. Pero a la vez otra.

    Y sin avisar..
   
    Estamos avisados desde bien pronto que la vida es eso un camino más largo o más corto pero con un final. Incluso en anuncios "nacen, crecen, se reproducen y mueren" los seres vivos y qué somos sino seres vivos racionales se nos supone.

    Son 93 años. Y yo ya sabía que nadie es eterno ni inmortal. No es la primera muerte a la que me tengo que enfrentar y casi con seguridad tampoco la última. Y todavía no ha sido tal cual. Se sigue luchando. Te obligamos en realidad a luchar pues tu poquita voz ayer decía a traves de la mascarilla de oxigeno "ya no puedo más ....". En un minuto una frase que es tuya un gesto típico en ti,en otro minuto la mirada perdida, viendo a traves de mi. Quieres quitarte el oxigeno, la via. Y nosotros queremos que sigas con todo;  mientras tu corazón resista.

     ¿Qué querría yo en tu lugar? Pues posiblemente y aún con miedo a la muerte a lo que no habrá después sin tener tanta creencia como tu; quitarme el oxigeno, quitarme la via, que me dejen de adormecer los sentidos y no enterarme ni de quien me sujeta la mano.

       Toda la vida, toda la maldita vida queriendo vernos a todos juntos.... Y cuando más juntos estamos .... No te enteras...






       Pasan los días y la mente se agota. En la habitación observando cada cambio, buscando una mejoria, queriendo escuchar que los milagros existen, cuando nos hablan que se ha vivido resucitaciones derepente es por qué no puede ser un caso entre un millón también ella... No nos toca la lotería pues la resucitación. Tensión constante, miedo a dejar de escuchar el pitido y miedo a que ese pitido sea más largo.... Y sin estar en el hospital la sensación no mejora. Los pitidos son los del móvil que se le oye incluso en silencio. Y quieres que suene para saber cómo sigue y cuando suena no se quiere leer lo que seguro que en algún momento alguien escribirá. Puede que inlcuso yo. La agonía. El final.