Dicen que este 8 marzo puede marcar un antes y un después. Que el feminismo está de moda. A mí que me da por pensar de vez en cuando lo que me da más miedo es que ha salido con tanto fervor precisamente por el machismo existente, lamentablemente de moda pero que nunca dejó de estarlo, porque es el tipico clásico que siempre se lleva, que siempre ha sido bien visto.
Incluso l@s que invitan a la igualdad rechazan de plano algunos feminismos, los radicales lo llaman. A nadie se le ha ocurrido decir que qué hay más radical que el machismo, la sociedad heteropatriarcal, la cultura de la violación.... Hay algo más radical que aquello que destruye hogares, personas, emociones, que deja mujeres muertas, hij@s huerfán@s, autoestimas dañadas, mentes rotas... Pero al machismo nadie lo tacha de radical. Es la tradición, lo que se ha mamado, lo que se ha interiorizado tanto tanto que incluso cuando un@ se pone las gafas moradas, puede tener lapsus y recaer en afirmaciones machistas.
Es que sois muy radicales, no quereis ni piropos, ni que os abran la puerta, ni que os inviten a cenar.... Es que somos muy radicales porque nos creeemos iguales en derechos , oportunidades, obligaciones en todos los sentidos.
Somos radicales porque entiendo que cuando un colectivo está siendo oprimido, violado, humillado, denigrado, esclavizado.... con un por favor no se consigue nada. Aquél que tiene poder que se cree con poder que la mayoría le legitima con ese poder, no va a renunciar con buenas palabras perdiendo privilegios. Y no va a renunciar para concelerles el mismo poder a quienes no considera iguales.
El verdadero radicalismo no está en mí, está en ti. Tu, que si voy sola por la calle crees que tienes derecho a intimidarme y nadie puede reprocharte nada. Tu, que si estoy bebida y puede que haya tonteado contigo te crees con derecho a ejercer cualquier abordaje a mi cuerpo. Tu, que si discutimos puedes alzar la voz o la mano porque te crees con derecho porque "estoy nervioso y no sé lo que hago". Tu, que si eres jefe crees que puedes exigir a tus empleadas un poco de cariño, no ser tan secas. Tu, que si no te dan ese cariño y solo buen trabajo profesional te crees en el derecho de despedir y sustirtuir por otra que entienda que tienes necesidades. Y es que la testoterona tiene esas cosas....
Hemos avanzado y entendido que el color de la piel no nos hace distintos pero el tener más cantidad de testosterona o genes masculinos o femeninos sí. Eso sí nos diferencia. Incluso aquellos que hoy miran con estupor la esclavitud, la venta de esclavos, la raza aria.... pueden defender sin despeinarse que si una mujer se queda "sola" con uno o varios hombres que ya sabe lo que le puede pasar porque ellos son así y con el alcohol no se controla. Hemos facilitado con nuestro código penal que con la ingesta de alcohol o drogas se atenue cualquier delito. Y sin embargo está la frase de ni borracho lo haría.... En efecto, solo nos facilita, nos desinhibe para realizar actos que QUEREMOS HACER.... Por ende si no se respeta a una mujer y su cuerpo y sus reacciones no es porque no quieras es porque no te parece lo suficientemente importante para respetarlo, ni drogado, ni bebido ni sobrio... Podrías cortarte sobrio por vergüenza no por convencimiento. Es la escusa , no la razón.
Así que sí, el feminismo tiene que ser radical porque el machismo es tan extenso y extremo que no entiende de argumentos ni de medias tintas.
viernes, 11 de mayo de 2018
lunes, 12 de febrero de 2018
Sin decir adiós
Cuando llega una vida, la mayor parte de las veces se tiene tiempo, meses para hacernos a la idea, para esperar, para preparar la casa, la cabeza, la vida. Cuando una vida se va a veces es sin esperar, sin avisar... Y en ocasiones la vida se va sin que el corazón haya dejado de latir. La mirada ya no es la misma, la voz no sale igual.. El tacto , los besos son distintos... Es ella. Sin duda. Pero a la vez otra.
Y sin avisar..
Estamos avisados desde bien pronto que la vida es eso un camino más largo o más corto pero con un final. Incluso en anuncios "nacen, crecen, se reproducen y mueren" los seres vivos y qué somos sino seres vivos racionales se nos supone.
Son 93 años. Y yo ya sabía que nadie es eterno ni inmortal. No es la primera muerte a la que me tengo que enfrentar y casi con seguridad tampoco la última. Y todavía no ha sido tal cual. Se sigue luchando. Te obligamos en realidad a luchar pues tu poquita voz ayer decía a traves de la mascarilla de oxigeno "ya no puedo más ....". En un minuto una frase que es tuya un gesto típico en ti,en otro minuto la mirada perdida, viendo a traves de mi. Quieres quitarte el oxigeno, la via. Y nosotros queremos que sigas con todo; mientras tu corazón resista.
¿Qué querría yo en tu lugar? Pues posiblemente y aún con miedo a la muerte a lo que no habrá después sin tener tanta creencia como tu; quitarme el oxigeno, quitarme la via, que me dejen de adormecer los sentidos y no enterarme ni de quien me sujeta la mano.
Toda la vida, toda la maldita vida queriendo vernos a todos juntos.... Y cuando más juntos estamos .... No te enteras...
Pasan los días y la mente se agota. En la habitación observando cada cambio, buscando una mejoria, queriendo escuchar que los milagros existen, cuando nos hablan que se ha vivido resucitaciones derepente es por qué no puede ser un caso entre un millón también ella... No nos toca la lotería pues la resucitación. Tensión constante, miedo a dejar de escuchar el pitido y miedo a que ese pitido sea más largo.... Y sin estar en el hospital la sensación no mejora. Los pitidos son los del móvil que se le oye incluso en silencio. Y quieres que suene para saber cómo sigue y cuando suena no se quiere leer lo que seguro que en algún momento alguien escribirá. Puede que inlcuso yo. La agonía. El final.
Y sin avisar..
Estamos avisados desde bien pronto que la vida es eso un camino más largo o más corto pero con un final. Incluso en anuncios "nacen, crecen, se reproducen y mueren" los seres vivos y qué somos sino seres vivos racionales se nos supone.
Son 93 años. Y yo ya sabía que nadie es eterno ni inmortal. No es la primera muerte a la que me tengo que enfrentar y casi con seguridad tampoco la última. Y todavía no ha sido tal cual. Se sigue luchando. Te obligamos en realidad a luchar pues tu poquita voz ayer decía a traves de la mascarilla de oxigeno "ya no puedo más ....". En un minuto una frase que es tuya un gesto típico en ti,en otro minuto la mirada perdida, viendo a traves de mi. Quieres quitarte el oxigeno, la via. Y nosotros queremos que sigas con todo; mientras tu corazón resista.
¿Qué querría yo en tu lugar? Pues posiblemente y aún con miedo a la muerte a lo que no habrá después sin tener tanta creencia como tu; quitarme el oxigeno, quitarme la via, que me dejen de adormecer los sentidos y no enterarme ni de quien me sujeta la mano.
Toda la vida, toda la maldita vida queriendo vernos a todos juntos.... Y cuando más juntos estamos .... No te enteras...
Pasan los días y la mente se agota. En la habitación observando cada cambio, buscando una mejoria, queriendo escuchar que los milagros existen, cuando nos hablan que se ha vivido resucitaciones derepente es por qué no puede ser un caso entre un millón también ella... No nos toca la lotería pues la resucitación. Tensión constante, miedo a dejar de escuchar el pitido y miedo a que ese pitido sea más largo.... Y sin estar en el hospital la sensación no mejora. Los pitidos son los del móvil que se le oye incluso en silencio. Y quieres que suene para saber cómo sigue y cuando suena no se quiere leer lo que seguro que en algún momento alguien escribirá. Puede que inlcuso yo. La agonía. El final.
miércoles, 15 de noviembre de 2017
Como te atreves
Cómo te atreves a pensar que la calle es también tuya, mujer? Cómo te atreves a creer que tu voz y voto es equiparable a cualquier voz y voto independientemente de lo aguda o grave de esta? Cómo te atreves a responder o no ante una agresión sexual? Cómo te atreves a denunciar y creer que la juzgada no serás tu, mujer? Cómo te atreves a pretender que tu vida siga sin estigmas, sin evidenciar tu pena por dentro, tu desgarro interior mujer?
Cuando hace cuatro días escuche este lunes comienza el juicio a la manada, ilusa de mí pensé que se juzgaría a la manada. Esos individuos que graban en video como manosean, penetran un cuerpo de mujer sin voz, casi sin mirada y que creen que es consentido. Esos individuos que alardean con el resto de la manada de cómo van a follarsela entre varios y que hay que ir preparados con burundanga o lo que sea para no pillarse los dedos. Esos cuya manada es mayor a la que tienen en el grupo de wasap porque sí, porque aún hay quien pide respeto por ellos, porque sí porque aún hay quien dice que pobrecitos que su vida también ha cambiado mucho, porque sí, porque aún hay quien cree que pudo ser consentido y está despechada por como se despidieron por no invitarla a una cerveza.... Porque ellos ponen sus excusas y muchos que no son ellos los argumentos para apoyar esas excusas.
Que estamos en un estado de derecho lo sé. Que todos tenemos derecho a un abogado, también lo sé. Pero que catadura moral puede tener un abogado para querer presentar como prueba la vida de la victima días después de la denuncia? Eso va más allá de un estado de derecho, va a querer perpetuar que la mujer quizá algo sí que quería, que quizá si sigue viviendo tan mal no lo ha pasado, si no quiere gritar a los cuatro vientos que es la violada por cinco especimenes que me niego a catalogar, quizá es que no es como ella dijo. Y parece una vez más que da igual el pérfil que de 5 , repito 5 violadores en manada porque lo que se busca es el pérfil de la mujer si está se relaciona vive como un grupo quiere juzgar. Los antecedentes de ellos, los videos de ellos, los wasap de ellos... su pérfil no se juzga, se justifica. Cada uno vive su dolor como puede o quiere. Pero el respeto sólo se vive de una manera.
Si así es la justicia yo no quiero justicia. Quiero venganza.
lunes, 2 de octubre de 2017
Para qué los sentidos
Esto no ha acabado no nos equivoquemos. Quien creyera que la fecha límite era el 1-O y después todo sería claro y cristalino va a ser tremendamente decepcionada. Esto continúa.... y depende de todos que continúe sin porras, sin sangre, sin lágrimas....
Muy triste y muy harta a partes iguales de todo. No soporto, no entiendo, tantas ganas de fomentar odio. Estamos en un marco único de fobias alimentadas por los de arriba que bajo sloganes aparentemente positivos esconden mucha incomprensión. Unos bajo la bandera de la democracia, otros bajo la bandera de la unidad. Con esas banderas como vendas en los ojos, evitando mirar más allá, intentando entender o comprender que sentimientos llevan a cada cual a expresarse de determinada manera.
Hace unos días se podía ver un video titulado Hispanofobia. Desde pequeña viviendo en Madrid he notado de forma irracional que no consigo comprender y dudo que en algún momento lo haga si se le puede llamar así, una Catalonofobia. No tengo antecedentes catalanes y aún así no tengo nada en contra de ellos. Igual que no tengo antecedentes saharauis y puedo empatizar con ellos. Posiblemente porque las banderas no son lo mío.
Hay quien piensa que todo este movimiento alimentado por algunos independentistas, tiene una trastienda económica. Una estrategia para conseguir que la aportación y retribución sea distinta a la que viene siendo. No sé si es loco este planteamiento. No sé si en el fondo tanto dirigente por unas perras les daría igual independizarse o no. Dudo mucho que los que este fin de semana han estado ocupando colegios, defendiendo urnas, recibiendo golpes, tengan como objetivo nada monetario. Claro no mandan. Porque lo vivido por la masa era un alegato a poder decidir, poder votar, pueden tener claro hasta lo que quieren votar y te puede sorprender. Posiblemente con lo vivido últimamente más de uno cambiase la intención de voto.
Para qué los sentidos? Para qué los queremos? No se ven a las personas solo se ven a las banderas, mismos colores distintos número de franjas.... Quizá a los que sacan las banderas sin darse cuenta les difirencia menos cosas de las que piensan. No se oyen los alegatos, solo se oyen insultos o himnos... No nos rozamos la piel nos la arañamos, lastimamos... Y el mejor de todos los sentidos... el común.... de ese ya ni hablamos
Muy triste y muy harta a partes iguales de todo. No soporto, no entiendo, tantas ganas de fomentar odio. Estamos en un marco único de fobias alimentadas por los de arriba que bajo sloganes aparentemente positivos esconden mucha incomprensión. Unos bajo la bandera de la democracia, otros bajo la bandera de la unidad. Con esas banderas como vendas en los ojos, evitando mirar más allá, intentando entender o comprender que sentimientos llevan a cada cual a expresarse de determinada manera.
Hace unos días se podía ver un video titulado Hispanofobia. Desde pequeña viviendo en Madrid he notado de forma irracional que no consigo comprender y dudo que en algún momento lo haga si se le puede llamar así, una Catalonofobia. No tengo antecedentes catalanes y aún así no tengo nada en contra de ellos. Igual que no tengo antecedentes saharauis y puedo empatizar con ellos. Posiblemente porque las banderas no son lo mío.
Hay quien piensa que todo este movimiento alimentado por algunos independentistas, tiene una trastienda económica. Una estrategia para conseguir que la aportación y retribución sea distinta a la que viene siendo. No sé si es loco este planteamiento. No sé si en el fondo tanto dirigente por unas perras les daría igual independizarse o no. Dudo mucho que los que este fin de semana han estado ocupando colegios, defendiendo urnas, recibiendo golpes, tengan como objetivo nada monetario. Claro no mandan. Porque lo vivido por la masa era un alegato a poder decidir, poder votar, pueden tener claro hasta lo que quieren votar y te puede sorprender. Posiblemente con lo vivido últimamente más de uno cambiase la intención de voto.
Para qué los sentidos? Para qué los queremos? No se ven a las personas solo se ven a las banderas, mismos colores distintos número de franjas.... Quizá a los que sacan las banderas sin darse cuenta les difirencia menos cosas de las que piensan. No se oyen los alegatos, solo se oyen insultos o himnos... No nos rozamos la piel nos la arañamos, lastimamos... Y el mejor de todos los sentidos... el común.... de ese ya ni hablamos
sábado, 2 de septiembre de 2017
Pudo ser
¿Quién me iba a decir que el día de tu nacimiento no te vería? ¿Quién me iba a decir que no te volveré a ver?
Se acerca tu cumpleaños y desde aquí, desde la distancia que da el olvido, no te olvido. Cuánto me hubiera gustado ser tu tía, esa tía que somos las amigas de l@s padres. Pude ir a los hospitales para ver a recién nacidos de todos cuantos ocupaban mis recuerdos mis pensamientos y mi corazón. Menos de ti. No se me permitió con artimañas discutibles que no discutidas. Diez días después de tu nacimiento es cuando pude verte. Una única vez.
Quisé pero no pude ser ver tu crecimiento en la barriguita y más tarde fuera de ella más fue un deseo incompleto. No me conocerás, no te conocerá. Me apena, hubiera querido que todo fuese distinto.
No serás consciente que alguien te quiso antes de que nacieras, no sabrás que alguien te quiso en la lejanía, desconocerás que cada 7 de septiembre será distinto para mi desde hace un año.
Me imagino tu pelo negro, tus ojos oscuros, tu sonrisa ya con dientes, que escupes el puré de frutas pero el de pollo te encanta. Me imagino como das tus primeros pasos y tus primeros tropiezos. Me imagino como has ido pasando de brazos en brazos, por tantos.... mientras los míos tienen tu ausencia. Me imagino tu olor a bebé, tus orquillas, tus vestidos... Me imagino que ya no tengo que imaginar porque fue distinto. La amistad no se truncó, nadie se volvió un ser extraño para mí, nadie me desconcertó por volverse un ser desconocido tras más de 25 años conociendonos; la amistad fue como siempre y hablabamos todas las semanas y me contabas el embarazo y yo te daba consejos a través de mi experiencia. Y me enseñabas todas y cada una de las ecografias. Ambas queríamos seguir siendo partícipes de nuestras vidas. Y de camino al hospital insistías en que me avisaran que mi nueva sobrina venía en camino. Porque querías que lo supiera porque sabías que me alegraba. Y cuando te dije de ir al hospital aún cansada, era de las personas que querías ver allí y me decías "cuando quieras, aquí estaremos". Y te iba a ayudar a tu casa en esos primeros días o meses agotadores intensos abrumadores. Y llevaría semanas pensando que regalarle, y tendría muchas opciones porque sabría lo que le gustaba y necesitaba. Me imagino...
No es así...Invento recuerdos a falta nuevos. Ni tenemos pasado ni tendremos futuro. No fuimos....
Se acerca tu cumpleaños y desde aquí, desde la distancia que da el olvido, no te olvido. Cuánto me hubiera gustado ser tu tía, esa tía que somos las amigas de l@s padres. Pude ir a los hospitales para ver a recién nacidos de todos cuantos ocupaban mis recuerdos mis pensamientos y mi corazón. Menos de ti. No se me permitió con artimañas discutibles que no discutidas. Diez días después de tu nacimiento es cuando pude verte. Una única vez.
Quisé pero no pude ser ver tu crecimiento en la barriguita y más tarde fuera de ella más fue un deseo incompleto. No me conocerás, no te conocerá. Me apena, hubiera querido que todo fuese distinto.
No serás consciente que alguien te quiso antes de que nacieras, no sabrás que alguien te quiso en la lejanía, desconocerás que cada 7 de septiembre será distinto para mi desde hace un año.
Me imagino tu pelo negro, tus ojos oscuros, tu sonrisa ya con dientes, que escupes el puré de frutas pero el de pollo te encanta. Me imagino como das tus primeros pasos y tus primeros tropiezos. Me imagino como has ido pasando de brazos en brazos, por tantos.... mientras los míos tienen tu ausencia. Me imagino tu olor a bebé, tus orquillas, tus vestidos... Me imagino que ya no tengo que imaginar porque fue distinto. La amistad no se truncó, nadie se volvió un ser extraño para mí, nadie me desconcertó por volverse un ser desconocido tras más de 25 años conociendonos; la amistad fue como siempre y hablabamos todas las semanas y me contabas el embarazo y yo te daba consejos a través de mi experiencia. Y me enseñabas todas y cada una de las ecografias. Ambas queríamos seguir siendo partícipes de nuestras vidas. Y de camino al hospital insistías en que me avisaran que mi nueva sobrina venía en camino. Porque querías que lo supiera porque sabías que me alegraba. Y cuando te dije de ir al hospital aún cansada, era de las personas que querías ver allí y me decías "cuando quieras, aquí estaremos". Y te iba a ayudar a tu casa en esos primeros días o meses agotadores intensos abrumadores. Y llevaría semanas pensando que regalarle, y tendría muchas opciones porque sabría lo que le gustaba y necesitaba. Me imagino...
No es así...Invento recuerdos a falta nuevos. Ni tenemos pasado ni tendremos futuro. No fuimos....
viernes, 5 de mayo de 2017
Malamadre
Se acerca el primer domingo de mayo. Se acerca un año más el día de la madre. Feliz día a todas las madres. Las buenas y las malas.
No viví, ni me crié, ni crecí en una burbuja. Por más que quiera luchar a mis años con el heteropatriarcado, no estoy inmunizada. Así que yo también mamé la maternidad entendida con esa heroicidad, madre con una bondad sin límites, que debe anteponer a la familia a ella misma, esa que con una soplo y un beso arregla el mundo, aquella que resiste sin dormir ni descansar y aun así nunca enferma. No porque así fuese la mía. Esa es la visión que se respiraba alrededor.
Así con esa idea malentendida de cómo debe ser una mujer, porque una mujer debe ser madre, sin ser consciente de tener esa idea si quiera.... me convertí en madre. Nunca quisé ser madre. Puede, seguro que porque teniendo un hermano quince años menor que yo, de alguna manera fui madre antes de tener un hijo. Noches en vela, biberones, cólicos lactantes que tus brazos y pocos más calman, dientes, pañales, llantos, risas, primeras palabras.... y anteponer también sus necesidades y por ende la de la familia a la de una misma. Me necesitaban, Allí estaba. No en el instituto. No porque no quisiera ir. Porque mi familia, mi hijo-hermano me necesitaba.
Pero casi a los treinta años se despertó ese reloj debe ser o por las circunstancias o por la pareja o por lo que fuera.... Fui madre.
Y ya en mi había despertado mucho antes las ganas de luchar contra la injusticia, contra el machismo y aún así.... tenía en mi interior reproches ante mi madre de no comportarse como una abuela de toda la vida con su nieto. Muy injusta. Ni mi padre ni mi madre eran abuelos entregados y en mi mente la decepción mayor la encarnaba mi madre. Porque de un hombre no sorprende debe ser, pero de una mujer....
Así era yo ahora esa madre que anteponía su hijo a su descanso, a su vida. Y aún viendo bien que la pareja tenga momentos en pareja sin los hijos, hasta que ese niño no tuvo año y medio yo, era incapaz de dejarle con nadie. Nunca he visto mal que alguien lo hiciera. Pero hacerlo yo... me hacia sentir malamadre.
Así que sintiendome malamadre, tiempo después también me siento malahija. Por demandar más en ella que en otros.
Desde el momento que se es madre ya ese rol es el motivo para todo. No poder trabajar, ni ambicionar, ni salir, ni entrar porque alguien tiene que cuidar a ese nuevo ser. Y como de todos es sabido desde que el mundo es mundo. Como una madre no hay nada. Por eso debe ser que el permiso de maternidad es tan importante, y el de paternidad tan efímero.
Así somos, malasmadres por no querer solo madres.
No viví, ni me crié, ni crecí en una burbuja. Por más que quiera luchar a mis años con el heteropatriarcado, no estoy inmunizada. Así que yo también mamé la maternidad entendida con esa heroicidad, madre con una bondad sin límites, que debe anteponer a la familia a ella misma, esa que con una soplo y un beso arregla el mundo, aquella que resiste sin dormir ni descansar y aun así nunca enferma. No porque así fuese la mía. Esa es la visión que se respiraba alrededor.
Así con esa idea malentendida de cómo debe ser una mujer, porque una mujer debe ser madre, sin ser consciente de tener esa idea si quiera.... me convertí en madre. Nunca quisé ser madre. Puede, seguro que porque teniendo un hermano quince años menor que yo, de alguna manera fui madre antes de tener un hijo. Noches en vela, biberones, cólicos lactantes que tus brazos y pocos más calman, dientes, pañales, llantos, risas, primeras palabras.... y anteponer también sus necesidades y por ende la de la familia a la de una misma. Me necesitaban, Allí estaba. No en el instituto. No porque no quisiera ir. Porque mi familia, mi hijo-hermano me necesitaba.
Pero casi a los treinta años se despertó ese reloj debe ser o por las circunstancias o por la pareja o por lo que fuera.... Fui madre.
Y ya en mi había despertado mucho antes las ganas de luchar contra la injusticia, contra el machismo y aún así.... tenía en mi interior reproches ante mi madre de no comportarse como una abuela de toda la vida con su nieto. Muy injusta. Ni mi padre ni mi madre eran abuelos entregados y en mi mente la decepción mayor la encarnaba mi madre. Porque de un hombre no sorprende debe ser, pero de una mujer....
Así era yo ahora esa madre que anteponía su hijo a su descanso, a su vida. Y aún viendo bien que la pareja tenga momentos en pareja sin los hijos, hasta que ese niño no tuvo año y medio yo, era incapaz de dejarle con nadie. Nunca he visto mal que alguien lo hiciera. Pero hacerlo yo... me hacia sentir malamadre.
Así que sintiendome malamadre, tiempo después también me siento malahija. Por demandar más en ella que en otros.
Desde el momento que se es madre ya ese rol es el motivo para todo. No poder trabajar, ni ambicionar, ni salir, ni entrar porque alguien tiene que cuidar a ese nuevo ser. Y como de todos es sabido desde que el mundo es mundo. Como una madre no hay nada. Por eso debe ser que el permiso de maternidad es tan importante, y el de paternidad tan efímero.
Así somos, malasmadres por no querer solo madres.
lunes, 24 de abril de 2017
Palabras de moda
Todas las épocas tienen palabras de moda. Sin duda una de ellas hoy en día es gordofobia.... Parece que está mal de repente referirse a alguien gordo como gordo aunque se siga usando por la calle continuamente y sea uno de los insultos preferidos por la sociedad. Se ha convertido en politicamente incorrecto.
Quizá sea verdad que para ser reconocible en una palabra hay que serlo. Como soy mujer hablo del feminismo. Como soy gorda hablo de la gordofobia. Y en una de esas paradojas que yo nunca pude entender cómo puede Michael Jackson querer ser blanco siendo negro me encuentro; siento odio hacia mi misma. Ahora que no se puede decir, Ahora que hay que callar. Ahora que se cree que l@s gord@s son felices. Que cada uno sea como quiera ser.
Como si yo quisiera ser así.
Todos y todas, yo la primera prejuzgamos lo que vemos y oimos. Hace poco me paso, en el zoo un niño como de unos ocho años berreaba se tiraba al suelo no queriendo hacer caso a los padres y salir al exterior del aquarium, mientras su padre forcejeaba con el. Le sacaba, el niño volvía a entrar empezando de nuevo con la pelea con el progenitor. Así varias veces, durante varios minutos. La mayoria de los adultos que ibamos pensamos que sería un crio al que no le han puesto límites caprichoso y claro con la edad costaba más que hiciera caso. Solo una persona lamento decir que no fui yo (caigo en los mismos errores que los demás conmigo) dijo igual tiene algún problema mental.
Soy consciente que si alguien me ve puede pensar que igual hasta me escondo para comer. Son insconcientes que me escondo para llorar. Me escondo para sufrir. Me escondo para fustifgarme con frases que martillean mi cabeza con losas de culpabilidad.
Ese sentimiento de culpabilidad es dolor, ese dolor ansiedad, esa ansiedad depresión. Por supuesto tendré mil razones más para tener depresión que unos kilos de más. Una infancia que cuando se iban a jugar al bingo o a beber y me dejaban sola venían con una hamburguesa o me dejaban en el restaurante del bingo con unas tortitas. Eso ya es pasado. Y no puede explicar el ahora. Hoy. Aunque no somos el resultado de todas las circunstancias pasadas vividas;no es en eso enl o que nos convertimos. Intento justificar por que. Puede ser el comienzo de la explicación. Cuanto más se escarba, se analiza más se siente el ayer, el hoy y lo que vendrá. El ignorante puede que sea más feliz. A mi el no saber me atormenta, y el conocer me mata.
En un intento de no mostrar la debilidad antes que alguien pueda decir algo con palabras, con los ojos ya lo dijo; me convierto en la primera en hacer bromas de mi. Siempre dicen que hay que saber reirse de una misma para que no te hagan daño y no se rían de ti, sino contigo. Pues eso que se rían conmigo. Pero si en verdad yo no me río con ganas, es una sonrisa de payaso pintada en mi cara.
Ya es primavera. Cada primavera es un martirio, no tanto por tener alergia, aunque tenga, como porque se acerca el verano. Con el verano menos ropa. Con el verano más calor. Con el verano la piscina. Con el verano la playa. Con el verano la vergüenza. Con el verano el miedo. Con el verano las noches más cortas cuando más quiero dormir y despertarme o no lo más lejano posible a mi misma. Despertarme en otra. Despertarme sin mi.
Quizá sea verdad que para ser reconocible en una palabra hay que serlo. Como soy mujer hablo del feminismo. Como soy gorda hablo de la gordofobia. Y en una de esas paradojas que yo nunca pude entender cómo puede Michael Jackson querer ser blanco siendo negro me encuentro; siento odio hacia mi misma. Ahora que no se puede decir, Ahora que hay que callar. Ahora que se cree que l@s gord@s son felices. Que cada uno sea como quiera ser.
Como si yo quisiera ser así.
Todos y todas, yo la primera prejuzgamos lo que vemos y oimos. Hace poco me paso, en el zoo un niño como de unos ocho años berreaba se tiraba al suelo no queriendo hacer caso a los padres y salir al exterior del aquarium, mientras su padre forcejeaba con el. Le sacaba, el niño volvía a entrar empezando de nuevo con la pelea con el progenitor. Así varias veces, durante varios minutos. La mayoria de los adultos que ibamos pensamos que sería un crio al que no le han puesto límites caprichoso y claro con la edad costaba más que hiciera caso. Solo una persona lamento decir que no fui yo (caigo en los mismos errores que los demás conmigo) dijo igual tiene algún problema mental.
Soy consciente que si alguien me ve puede pensar que igual hasta me escondo para comer. Son insconcientes que me escondo para llorar. Me escondo para sufrir. Me escondo para fustifgarme con frases que martillean mi cabeza con losas de culpabilidad.
Ese sentimiento de culpabilidad es dolor, ese dolor ansiedad, esa ansiedad depresión. Por supuesto tendré mil razones más para tener depresión que unos kilos de más. Una infancia que cuando se iban a jugar al bingo o a beber y me dejaban sola venían con una hamburguesa o me dejaban en el restaurante del bingo con unas tortitas. Eso ya es pasado. Y no puede explicar el ahora. Hoy. Aunque no somos el resultado de todas las circunstancias pasadas vividas;no es en eso enl o que nos convertimos. Intento justificar por que. Puede ser el comienzo de la explicación. Cuanto más se escarba, se analiza más se siente el ayer, el hoy y lo que vendrá. El ignorante puede que sea más feliz. A mi el no saber me atormenta, y el conocer me mata.
En un intento de no mostrar la debilidad antes que alguien pueda decir algo con palabras, con los ojos ya lo dijo; me convierto en la primera en hacer bromas de mi. Siempre dicen que hay que saber reirse de una misma para que no te hagan daño y no se rían de ti, sino contigo. Pues eso que se rían conmigo. Pero si en verdad yo no me río con ganas, es una sonrisa de payaso pintada en mi cara.
Ya es primavera. Cada primavera es un martirio, no tanto por tener alergia, aunque tenga, como porque se acerca el verano. Con el verano menos ropa. Con el verano más calor. Con el verano la piscina. Con el verano la playa. Con el verano la vergüenza. Con el verano el miedo. Con el verano las noches más cortas cuando más quiero dormir y despertarme o no lo más lejano posible a mi misma. Despertarme en otra. Despertarme sin mi.
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